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Estados Unidos busca nuevo presidente de la Fed

Erick Olivera Méndez

El tiempo juega a favor de Donald Trump. Con el mandato del actual presidente de la Fed por expirar en mayo y en medio de una presión política creciente por reducir aún más las tasas de interés, el presidente estadunidense ha iniciado públicamente la búsqueda del sustituto de Jerome Powell, dejando claro que no se conformará con un perfil que simplemente siga la ortodoxia monetaria tradicional.

Trump adelantó desde el Despacho Oval que su lista incluye nombres sorprendentes junto con candidatos convencionales. El mensaje no sólo busca dar incertidumbre para los mercados, sino también un recordatorio de su inclinación a desafiar los estándares institucionales de Washington. La presencia del príncipe heredero Mohammed bin Salman durante la declaración de que ya buscan nuevo presidente de la Fed subraya el recurso diplomático con el que Trump acostumbra tratar asuntos de política interna.

Aunque el presidente afirma que a veces está bien ser políticamente correcto, sus críticas a Powell muestran que busca un cambio radical. No es un secreto que desde su regreso a la presidencia, Trump ha presionado intensamente por recortes más profundos a las tasas de interés. Y aunque la Fed ha reducido el costo del dinero en dos ocasiones recientes, la magnitud de dichos recortes no ha sido suficiente para satisfacer al mandatario, decidido a estimular al máximo la economía en vísperas de un periodo político muy intenso.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, secundó al presidente y dijo que la lista se ha reducido de once a cinco candidatos y que el nombre final se revelará antes de Navidad. Su postura confirma que la maquinaria de selección ya está en marcha.

Lo que esperan los mercados no es solamente quién podría ocupar la silla de Powell, sino el tipo de Reserva Federal que Trump pretende moldear. La insistencia del presidente en imponer su visión económica sobre un banco central históricamente independiente podría alterar la percepción que se tiene de la institución. La administración tendrá que cuidar que la Fed no sea politizada o guiada por consideraciones electorales más que por análisis técnicos para garantizar la estabilidad financiera.

Si todo sale como se ha planteado desde la Casa Blanca, la Navidad traerá el nombre del nuevo presidente de la Fed y del rumbo del banco central, una institución cuya autonomía ha sido piedra angular del sistema económico durante décadas.